La rinitis alérgica (RA) es un desorden sintomático que compromete a la mucosa nasal inducido por la exposición a un aleregeno y caracterizado por un proceso inflamatorio mediado por IgE. Clínicamente se caracteriza por la presencia de rinorrea, obstrucción nasal, estornudos y/o prurito nasal. Estos síntomas deben ocurrir por más de 2 días consecutivos y su duración debe ser mayor a una hora y por definición son reversibles ya sea en forma espontánea o con tratamiento.
Corresponde a una enfermedad con gran impacto social dado su alta prevalencia en todos los países y grupos étnicos, su impacto en calidad de vida (vida social, trastornos del sueño, escuela y trabajo), los costos del tratamiento y la asociación a comorbilidades tales como sinusitis, asma, otitis media. Más aún la RA es considerada un factor de riesgo para el desarrollo de asma.
La RA es una afección común que compromete entre el 10 a 25% de la población mundial. En USA su prevalencia a aumentado en las últimas tres décadas, la causa de este ascenso no está del todo dilucidada.
Los estudios ISAAC corresponden a estudios epidemiológicos que se iniciaron el año 1991 dado el aumento de la prevalencia que aparentemente existía en asma y alergias con el objetivo de evaluar la escala del problema a nivel mundial y los posibles factores asociados.
El estudio ISAAC fase III fue elaborado con el objetivo de evaluar la prevalencia de síntomas de asma, rinoconjuntivitis alérgica y eczema repitiendo el estudio inicial después de un tiempo de por lo menos 5 años (7 años en promedio). La hipótesis a comprobar corresponde a que aquellas patologías presentaban una prevalencia en aumento en alguno pero no todos los países. De esta forma se reclutaron 193.404 pacientes de 66 centros en 37 países en el grupo etario de 6 – 7 años y 304.679 pacientes de 106 centros de 56 países en el grupo etario de 13-14 años.
La RA es una enfermedad multifactorial inducida por la interacción de factores genéticos y ambientales. La historia familiar de alergia es el mejor factor de riesgo conocido para desarrollar RA. Durante la década pasada numerosos antígenos HLA tipo II fueron relacionados con el desarrollo de esta enfermedad, otros genes han sido candidatos como posible componente genético, estos se encuentran ubicados en 6 regiones cromosómicas de susceptibilidad y corresponden a genes que codifican para interleuquinas del tipo Th2 y para el receptor de alta afinidad de la IgE, sin embargo estos estudios han tenido problemas respecto a la definición del fenotipo de RA por lo que no es posible realizar generalizaciones.
Respecto a los factores ambientales la exposición a aeroalergenos tanto domiciliarios como ambientales son un factor de riesgo en individuos susceptibles, el rol de contaminantes así como el nivel socioeconómico como factor de riesgo para desarrollar RA requiere mayor evaluación.
Dra. María de los Ángeles Contretas
Inmunóloga Clínica