Estos auto-AC se pueden encontrar en distintos tipos de enfermedades hepáticas autoinmunes. La presencia de estos AC son de gran ayuda para el diagnóstico de estas enfermedades, sin embargo su rol en la patogenia no está muy clara. El sustrato que se utiliza para su detección mediante IFI corresponde a cortes congelados de riñón y estómago de ratón o rata.
AML (o ASMA)
Este AC fue detectado por primera vez el año 1965, en suero de pacientes con enfermedad hepática. Este AC está dirigido contra la forma polimerizada de la actina (formando microfilamentos), la actina F. En la IFI se observa una fluorescencia brillante color verde manzana que se dispone en las fibras de la musculatura lisa estómago y tejido renal de rata, y en los vasos sanguíneos del estómago. También puede observarse en los glomérulos del riñón y las fibras interglandulares del estómago. Con alta frecuencia es posible encontrar además ANA, los cuales se pueden observar en ambos cortes de tejido.
En hepatitis autoinmune tipo 1 el (AML) se encuentra positivo en el 35% de los pacientes, y cuando además se presenta con ANA (+) la sensibilidad aumenta al 60%. Es posible encontrar estos AC en otras enfermedades hepáticas autoinmunes, como la cirrosis biliar primaria, como también en enfermedades hepáticas no autoinmunes como la hepatitis crónica por virus B, C y D, en la falla hepática aguda, hepatitis inducida por drogas, esteatohepatitis no alcóholica, enfermedad hepática por alcohol y carcinoma hepatocelular. Debido a esto, los resultados hay que evaluarlos siempre en conjunto con la historia clínica del paciente.
AMA
El AC anti-mitocondrial se encuentra presente en pacientes con cirrosis biliar primaria (CBP). Corresponden a auto-AC dirigidos contra la subunidad E2 del complejo de la enzima 2-oxo-deshidrogenasa ácida, la cual se localiza en la superficie interna de la membrana interna de la mitocondria. En la IFI se observa una fluorescencia citoplasmática brillante en los túbulos renales, que frecuentemente puede estar acompañada de fluorescencia en los túbulos distales que son ricos en mitocondrias, así como también en las células parietales gástricas (ricas en mitocondrias).
En los pacientes con CBP se encuentran positivos en el 95% de los casos. Es posible encontrarlos también en otra enfermedades hepáticas, como la hepatitis crónica por virus C y en la falla hepática aguda, así como también en enfermedades reumatológicas como la esclerosis sistémica progresiva y el Sd de Sjögren.
Dra. Raquel Aguilera I.
Inmunóloga Clínica