Los ANA comprenden una variedad de auto-anticuerpos (AC) contra distintos constituyentes del núcleo de la célula, como son el ácido desóxirribonucleico (ADN), el ácido ribonucleico (ARN) y otras proteínas nucleares. Con esta técnica también es posible visualizar auto-AC dirigidos contra antígenos citoplasmáticos.

Como sustrato se utilizan cortes congelados de tejido animal (hígado o riñón de rata) o células Hep-2, las cuales provienen de una línea celular humana derivada de un carcinoma laríngeo epitelial. Ninguno de los dos sustratos es perfecto, ya que algunos antígenos se encuentran expresados en baja concentración en tejido animal (por ejemplo, Scl-70 en tejido de roedor), mientras que en cultivos de Hep-2 el antígeno Ro/SSA puede estar expresado en una conformación distinta a la reconocida por el Auto-AC, debido a lo cual pueden haber resultados falsos positivos. A pesar de esto, lo más utilizado son las células Hep-2, ya que presentan la ventaja de que es posible observar a las células solas, además este tipo celular posee un núcleo grande y organelos más fáciles de ver, por otro lado estas células se dividen rápido, por lo cual en un preparado es posible observar células en los distintos estados de división celular.
La IFI es la técnica de elección para el screening de ANA, debido a su alta sensibilidad cuando el resultado es positivo con un título alto (1/160). Sin embargo presenta una baja especificidad, por lo cual, su resultado siempre debe ser interpretado dentro del contexto clínico del paciente. Ante un resultado positivo, y dependiendo del patrón obtenido, generalmente es necesario continuar los estudios serológicos en busca de los antígenos específicos asociados, para lo cual se utilizan inmunoensayos de mayor especificidad, como el ELISA.
 
Interpretación de los resultados:
Las células Hep-2 de cada pocillo son una mezcla de células en reposo (interfase) no mitóticas y en varias fases de la mitosis. La mitosis es un proceso de división celular de cuatro fases: (1) profase, (2) metafase, (3) anafase, y (4) telofase. Durante la mitosis, la membrana nuclear se disuelve y los cromosomas pueden verse fácilmente en una disposición característica de cada fase. Entonces, para la correcta interpretación de la muestra, es necesario evaluar las células en la fase de reposo (interfase) y de las células mitóticas (durante la metafase).
 
Dependiendo del o los ACs presentes en el suero, se pueden obtener distintos patrones de fluorescencia.
 
I. Patrones nucleares
 
Patrón homogéneo:
Se observa una fluorescencia homogénea de todo el núcleo de la célula, además, cuando las células se encuentran en mitosis se ve la región de los cromosomas teñida intensamente (mitosis positiva). Estos ACs están dirigidos contra el DNA, anti-histonas y/o anti-DNP (AC anti-complejo ADN e histonas).
 
Patrón moteado:
 
Se observan numerosos puntos uniformes de fluorescencia de distintos tamaños (moteado fino o moteado grueso), diseminados por todo el núcleo con márgenes nucleares bien definidos . Son ACs dirigidos contra proteínas nucleares diversas: anti-Sm (ribonucleoproteína Smith), anti-RNP (ribonuceloproteína U1), anti-Scl-70 (topoisomerasa I), anti-SSA/Ro (antígeno de Sd Sjögren A), anti-SSB/La (antígeno de Sd Sjögren B) o contra antígenos indefinidos. En este patrón la cromatina no se marca, por lo que cuando las células se encuentran en fase de mitosis los cromosomas son negativos (mitosis negativa). Los antígenos específicos reconocidos pueden ser detectados mediante ELISA, correspondiendo a los antígenos nucleares extraíbles (ENA).
 
Patrón anti-centrómero:
Este patrón se observa cuando hay ACs contra el quinetoporo de los cromosomas. La fluorescencia se caracteriza por puntos de fluorescencia uniformes de mediano tamaño diseminados por todo el núcleo con márgenes nucleares poco definidos. En las células en mitosis (metafase) se pueden ver los cromosomas marcados alineados uno sobre el otro, visualizándose como una “escalera” de fluorescencia. A diferencia de los otros patrones ANA, este patrón es el único que se relaciona en forma específica con una enfermedad autoinmune, la forma localizada de esclerodermia sistémica progresiva (CREST). Los AC están dirigidos contra los antígenos centroméricos (CENP)-A, B y C.
 
Patrón nucleolar:
Corresponde a una tinción homogénea intensa de los nucleolos, asociada con frecuencia a fluorescencia homogénea pálida del resto del núcleo. Los cromosomas de las células mitóticas son normalmente negativos; no obstante algunos AC nucleolares pueden reaccionar con los cromosomas. En este patrón los ACs pueden estar dirigidos contra variados antígenos, alguno de los cuales pueden ser la ARN polimerasa II y I.
 
Como se dijo anteriormente, la técnica de IFI para la detección de los ANA tiene una alta sensibilidad, y es utilizada como screening cuando se sospecha de ANA (+). Estos auto-AC están positivos en distintas enfermedades reumatológicas, para las cuales presentan distinta sensibilidad. Es un método útil para orientar hacia un cierto diagnóstico, sin embargo sus títulos no se relacionan con la actividad de la enfermedad. En la tabla a continuación se resume la sensibilidad de ANA y las enfermedades relacionadas.
Tabla 1. enfermedades con ANA positivo
 

Enfermedad                                                     Pacientes con ANA (%)

  • Lupus eritematoso sistémico (LES)                     99
  • LES inducido por drogas                                      100
  • Esclerosis sistémica progresiva                           97
  • Enfermedad mixta del tejido conjuntivo               93
  • Polimiositis/dermatomiositis                                 78
  • Sd. De Sjögren                                                          96
 
Si bien este examen presenta una alta sensibilidad para distintas enfermedades reumatológicas, es posible encontrar ANA en pacientes sanos, sobre todo en ancianos, además distintas enfermedades infecciosas pueden dar ANA (+), como también enfermedades inflamatorias crónicas. Sin embargo en estas situaciones generalmente los títulos son menores a 1/160, además que siempre es necesario evaluarlos en el contexto clínico de cada paciente.
 
Dra. Raquel Aguilera I.
Inmunóloga Clínica