Información a Pacientes

1.- Alergia a la Proteina de la Leche de Vaca
2.- Dermatitis Atópica
3.- Alergia a Pólenes
4.- Alergias a las Picaduras de Zancudos y Pulgas (pdf)
5.- Alergia Alimentaria (pdf)
6.- Rinitis Alérgica (pdf)
7.- Urticaria y Angioedema (pdf)

   

Subir
Dermatitis Atópica

La Dermatitis Atópica (DA) es una inflamación crónica de la piel. Los pacientes con DA tienen la piel seca, con picazón en diferentes partes del cuerpo y con tendencia a hacer eccemas. Esta enfermedad puede producirse en brotes agudos, por tiempos e intensidad variables, y puede alternarse con períodos "sanos" en la mayoría de los casos. Además se caracteriza por manifestar una sensibilidad muy alta de la piel a estímulos físicos e irritantes directos y un mayor riesgo de tener cierto tipo de infecciones cutáneas (hongos, estafilococo y algunos virus).

Se calcula que tienen DA entre un 10  a un 20% de los niños y de un 1 a un 3% de los adultos. Estas cifras han aumentado en 2 a 3 veces durante las tres últimas décadas en países industrializados.

La DA es una enfermedad de la infancia. Un tercio de los niños debutará en su primer año de vida, otro tercio durante el segundo año y el tercio restante a lo largo de la niñez. Un 80% de los afectados han desarrollado los síntomas clínicos antes de los cinco años de edad. Sólo el 2% de los nuevos casos ocurren después de los 20 años. La mayoría de los pacientes con DA presentan mejoría de su enfermedad con el inicio de la adolescencia.

Se consideran como factores de mal pronóstico: los cuadros severos y que se inician tempranamente, una historia familiar de DA y la presencia de asma o rinitis alérgica. Existe un grupo de pacientes con DA que desarrollarán eccema en las manos durante la adultez, particularmente los que tienen frecuentemente contacto con irritantes en su casa o en su trabajo.

Se considera que la DA no tiene una causa específica, sino que requiere de la presencia de varios factores para que se produzca. Existe un factor hereditario, es decir se da más frecuentemente en personas que tienen el antecedente familiar de  Asma Bronquial, Rinitis Alérgica o Dermatitis Atópica.

Además, la piel de estas personas reacciona en forma anormal a ciertos estímulos, lo que produce entre otras cosas que se reseque y pique con facilidad y que transpire en forma abundante. También existen factores que colaboran con la aparición de crisis, como son infecciones bacterianas y hongos, el estrés, las temperaturas extremas, factores irritantes como son el uso de jabones y colonias, etc. Por otro lado, en los casos de DA moderada a severa debemos estudiar la posibilidad de Alergia a Alimentos, ya que hasta un tercio de estos pacientes pueden tenerla.
           
Con respecto a las manifestaciones clínicas de la enfermedad, el síntoma más importante y que nunca debe faltar es la picazón o prurito. A este se agrega el eccema, que dependiendo de la edad del paciente va a ubicarse en distintas partes del cuerpo.

Durante los dos primeros años de vida en los meses de invierno los bebés desarrollan piel seca, enrojecida y descamación en las mejillas, lo que puede extenderse a alrededor de la boca y a ambos lados de la nariz; el contacto con la saliva y el uso de chupete hace que los labios y la piel que los rodea se vea muy roja, áspera y en algunos casos llegue a descamarse (Ver Fig. 1). En un grupo menor de niños las lesiones pueden extenderse al tronco y extremidades, pero siempre respetan la zona del pañal.

 1 

Figura nº 1: Distribución de  las lesiones de DA en menores de 2 años

En los niños de entre 2 a 12 años, lo más característico son las lesiones en las zonas flexoras como son el cuello, delante de los codos, por detrás de las rodillas y en las muñecas (Ver Fig. 2)

                                                                                    2

Figura nº 2: Distribución de  las lesiones de DA en niños de 2 que 12 año 

Estas áreas de repetida flexión y extensión transpiran con el ejercicio, el calor y la transpiración estimulan la picazón, y se inicia el círculo picazón - rasquido. La ropa apretada atrapa el calor en sitios como el cuello y las extremidades lo que agrava el problema. El constante traumatismo al rascarse produce zonas menos pigmentadas, generalmente en mejillas y extremidades que se hacen más evidentes cuando la inflamación ha cedido y cuando la piel está más bronceada (por ejemplo en el verano).

La DA puede aparecer después del inicio de la pubertad, la razón por la que se produce el resurgimiento de la inflamación en este período se desconoce, pero se cree que puede estar relacionado con cambios hormonales o el estrés del período inicial de la pubertad.

Los pacientes habitualmente tienen el antecedente de haber tenido dermatitis en la infancia, aunque en algunos casos no ocurre así. Se puede encontrar inflamación en los pliegues al igual que en los niños de entre 2 y 12 años, pero la expresión más común de esta etapa es la dermatitis de manos. La constante exposición de las manos a irritantes químicos tanto en el hogar como en el trabajo, provocan enrojecimiento, descamación y la aparición del eccema.

La erupción puede ser dolorosa, crónica y resistente a tratamiento. Muchas veces puede simular una psoriasis.

Otra zona afectada característicamente en esta etapa son los párpados, éstos son delgados, y frecuentemente están expuestos a irritantes y se traumatizan fácilmente al rascarse. Muchos adultos con DA tienen inflamación en los párpados superiores lo que puede  confundirse con una dermatitis de contacto alérgica.

Finalmente otra región afectada con frecuencia es el área ano-genital, esta zona permanece habitualmente húmeda y tibia lo que facilita la aparición de picazón e irritación. Picazón en la vulva, el escroto y/o alrededor del ano, pueden ser las únicas manifestaciones de DA a esta edad.

No existe un tratamiento único para la DA. Deben evitarse todo aquello que produce picazón (agua caliente, ropa apretada y con fibras sintéticas) porque, la persona al rascarse provoca más lesiones y más picazón. Es muy importante lubricar la piel a diario y también evitar  el contacto directo con sustancias irritantes como los solventes, jabones, detergentes y combustibles.

RECOMENDACIONES PARA PACIENTES CON DERMATITIS ATÓPICA

  • Evitar los baños con agua muy caliente.
  • Secar la piel empapando y no frotar, para no producir picazón.
  • Usar ropa suelta y de algodón.
  • Descoser las etiquetas de la ropa para evitar roce.
  • Lavar la ropa que tiene contacto directo con la piel y sábanas con un detergente suave en barra o líquido.
  • No usar colonia ni perfume sobre la piel.
  • No usar aceite emulsionado. Lubricar la piel 2 veces en el día con cremas sin perfume, de preferencia con aquella indicada por su médico, o vaselina.
  • Usar un shampoo suave idealmente sin perfume.
  • Usar jabón de afrecho o de glicerina en barra sin perfume. No jabonar en exceso ya que eso reseca más la piel.
  • En caso de no controlar sus síntomas con estas recomendaciones acudir a su médico.

Dra. Carla de la Fuente R.
Inmunóloga Clínica.

 
Alergia a Pólenes

La alergia a los pólenes conocida vulgarmente como “alergia a los pastos o árboles”, es producida por el polen de plantas que se fecundan por medio del viento. Las plantas de flores vistosas (Ej.: rosas, claveles, etc.) no dan alergia, por que su polen no vuela con facilidad, ya que ellas polinizan a través de insectos. No existe una alergia genérica "al polen", es decir, no se puede ser alérgico a todos los pólenes, sino que se es alérgico al polen de una o varias plantas.

Los síntomas que más frecuentemente tienen las personas alérgicas a los pólenes son: Conjuntivitis (picazón de ojos, lagrimeo, etc.), Rinitis (estornudos, taponamiento de nariz, moquillo, picazón de nariz, etc.), Faringitis (picazón del paladar y garganta, sensación de garganta apretada), y síntomas respiratorios de vías bajas (tos, silbidos en el pecho, ahogo). A veces se pueden producir también lesiones en la piel.

Durante los días de viento, hay mayor liberación de polen a la atmósfera por lo que aumentan los síntomas. La lluvia en cambio limpia el ambiente y disminuye las molestias. En general (aunque no de forma exclusiva), la primavera-verano suele ser la época de más síntomas, ya que polinizan un número importante de especies vegetales.

Los pacientes suelen hacerse alérgicos a los pólenes de las plantas del lugar donde viven, y si viajan a una zona con especies vegetales muy distintas, por ejemplo de Santiago a Antofagasta, sus síntomas disminuyen considerablemente. Por otro, lado si se van a vivir de una región a otra sus síntomas suelen disminuir durante 2 o 3 años, y posteriormente reaparecen debido a que se hacen alérgicos a nuevos pólenes.

Para realizar un tratamiento específico es fundamental determinar cuál/es es/son el/los polen/es responsable/s del problema del paciente lo cual se realiza mediante un test cutáneo o Prick Test. El tratamiento específico de la alergia al polen son las Vacunas también conocidas como Inmunoterapia.

Éstas son altamente eficaces en disminuir los síntomas cuando se administran en forma regular y durante tiempo suficiente. Debe tenerse en cuenta que no sirven a todos los pacientes.

Algunos consejos para personas alérgicas a pólenes:

• Comprobar semanalmente los niveles ambientales de pólenes, (www.polenes.cl).

• Mantener puertas y ventanas cerradas durante la estación, especialmente los días ventosos. ……Si esto no es posible, colocar en ventanas filtros de polen (tela de tejido muy fino, que se ……puede comprar en grandes ferreterías y que disminuyen la entrada de polen a la habitación).

• Es recomendable el uso de aire acondicionado.

• Evitar alimentos que contengan pólenes o extractos de plantas (propóleo, miel).

• Evitar actividades al aire libre durante las semanas con elevados recuentos polínicos. ……(niveles altos en www.polenes.cl ).

• Viajar en el automóvil con las ventanillas cerradas.

• Utilizar lentes para el sol. Intentar respirar por la nariz (para que la nariz filtre el aire).

• Tratar de demorar las actividades al aire libre hasta la tarde-noche, cuando los recuentos de ……polen suelen ser más bajos.

• No regar el jardín en período de polinización.

Dra. Carla de la Fuente Rojas.
Inmunóloga Clínica
Clínica Servet


Alergia a Proteína de Leche de Vaca 

Se estima que la alergia a alimentos afecta a un 6 a 8% de los niños, y a un 3 a 4% de los adultos. La alergia a las proteínas que contiene la leche de vaca es la alergia alimentaria más frecuente, y se presenta en especial en niños, y sobretodo, en el grupo de los más pequeñitos, los lactantes menores de dos años de edad. Puede presentarse desde los primeros meses de la vida, y su ocurrencia implica un contacto previo del niño afectado con proteínas de la leche de vaca (paso de proteínas de la leche de vaca consumida por la madre al hijo por vía intrauterina, a través de la leche materna o por supuesto, ingesta directa de leche de vaca por parte del paciente).

Ello lleva a reacciones clínicas, con síntomas característicos, que es lo que se conoce como reacciones alérgicas, y que pueden ser inmediatas, y presentarse dentro de minutos después de la ingesta, por ej., de una mamadera, con manifestaciones de tipo urticaria (ronchas en la piel que producen picazón), dificultad respiratoria, aumento de volumen de los labios, lengua, región glótica con dificultad para tragar, e incluso shock anafiláctico con compromiso de conciencia, taquicardia y baja de la presión arterial.

Otro grupo de pacientes alérgicos a leche de vaca presentan síntomas más retardados, que se presentan después de períodos más prolongados de ingesta de leche, y las manifestaciones son básicamente cutáneas y digestivas: agravación o desencadenamiento de Dermatitis atópicas (alergias cutáneas que se manifiestan por piel seca, enrojecida, con compromiso de los pliegues y con mucha picazón), especialmente en sus formas más severas, y por otra parte, inflamación de distintas partes del tubo digestivo, con distintos síntomas según el área afectada: rechazo alimentario, llanto incontrolable, dificultad para tragar y vómitos de la leche ingerida, dolor abdominal (cólicos), diarrea, a veces con presencia de sangre, o incluso, cuadros de estitiquez, lo que por supuesto puede comprometer el desarrollo y aumento de peso esperado por edad.

Es importante que existen otros cuadros clínicos que pueden tener manifestaciones similares, y no ser alérgicos, y por otra parte, debe tenerse presente que en las familias de atópicos (pacientes que tienen alergia a alimentos, dermatitis atópica, rinitis o asma alérgica), la presencia de una

Alergia a proteínas de la leche puede ser el inicio de estas patologías durante la vida de ese paciente, lo que se llama “marcha alérgica”.

Es importante que cada uno de estos pacientes tenga un estudio alergológico especializado, por los especialistas competentes en la materia, y que puede incluir, especialmente en el caso de reacciones inmediatas, IgE específicas y Prick test en la piel (pruebas que determinan la presencia de anticuerpos específicos a la leche y las proteínas que contienen) y en caso de reacciones retardadas, pruebas de parche, que son otro tipo de pruebas cutáneas que se leen a las 48 y 72 h(ó 96 h). Las pruebas cutáneas se pueden efectuar desde la etapa de recién nacido, si existen síntomas que lo justifiquen. La interpretación de estas pruebas es de resorte del especialista, ya que no siempre una prueba cutánea positiva a un alimento implica que el paciente sea necesariamente alérgico a ese alimento, y la suspensión de los alimentos también debe ser indicada por el especialista, para que no se cometan errores con un posible impacto negativo en materia nutricional.

El especialista también deberá certificar, a través de pruebas cutáneas, cual es la mejor alternativa para los niños que probadamente tengan una alergia a proteínas de la leche de vaca, y además, cerciorarse acerca de la aparición de alergia a otros alimentos, que pueda eventualmente empeorar el cuadro clínico.

Las mejores alternativas en el tratamiento de estos pacientes, son los hidrolizados extensos de las proteínas de la leche (vale decir, productos donde la leche de vaca está fraccionada en porciones mucho más pequeñas). Este fraccionamiento puede llegar al nivel más pequeño posible, que son los aminoácidos.

En general son productos muy apropiados para el tratamiento de estos pacientes, pero tienen el problema de su alto costo.

Afortunadamente, la alergia a la proteína de la leche de vaca tiene un buen pronóstico, y se estima que alrededor del 90% de los pacientes la han superado a los 3 años de vida.

Dra. María Antonieta Guzmán M.

Presidenta Sociedad Chilena de Alergia e Inmunología

Integrante Comité de Alergia Alimentaria de la Organización Mundial de Alergia (WAO)
Subir